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¿Preferirías no sentir nada?

 Feliz día!! ¿Cómo te sientes hoy? Estos últimos meses estuve dándole vueltas a la diferencia entre una persona que abraza su sensibilidad y otra que le ha generado rechazo con el paso de los años, es por ello que hace unos días escribí una reflexión que tal vez te ayude a decidir que bando tomar. Espero que lo disfrutes.💗 Hay quién dice que ser sensible es símbolo de inocencia y pureza , una sensación idílica que no podría estar más cerca de ser un sueño, pues quién siente de más siempre termina sufriendo. Y una persona en su sano juicio, ¿en qué momento elegiría sufrir?  Un individuo con esta creencia, pongámosle Pepito, tiene un gran instinto de supervivencia , por ende desde su nativa lógica sabe que si huye de los afectos dejará de tener razones para fracasar. Sin embargo Pepito cuenta con una historia larga y tendida detrás, es probable que te parezca descabellado, pero Pepito fue un día el más sensible de su círculo.  Nació con esa habilidad de ser observador con...

La ley del mínimo esfuerzo

Feliz día!!! ¿Cómo estás? Yo te voy a ser sincera, acabo de cenar y por fin me ha dado la chispa de encender el ordenador y ponerme a escribir tras dos días diciéndome "Ale ponte con el blog", a lo cual mi mente respondía tal que así:

No sé si te ha pasado, pero hay ocasiones que me da un chispazo de...tengo que hacer tal cosa ahora y de verdad que quiero porque es algo que voy a disfrutar, pero no me voy a levantar de la cama. ¿Contradictorio no? Por ponerte en situación, imagínate que vas a quedar con tu grupo de amigos en cuestión de horas, sabes que te lo vas a pasar bien pero dentro de ti dices...pfffffff que pereza. 

Con ustedes, LA LEY DEL MÍNIMO ESFUERZO👌

Títulos de la entrada de hoy:

1. ¿Qué no es procrastinar?

2. El tiempo.

3. Origen de la procrastinación.

4. ¿Qué podemos hacer para impulsarnos a tomar acción?


Comencemos por...¿Qué no es procrastinar?

Muchas veces, para comprender un concepto, es más sencillo comenzar por lo que no es, ocurre igual cuando es hora de elegir una vocación, el camino más sencillo es tachar todo lo que te desagrada para así reducir la lista de opciones. Personalmente, siempre tiendo a tacharme de productiva cada vez que me doy un respiro pudiendo estar realizando "cosas productivas", ¿pero sabes qué? Para conseguir productividad hay que descansar de cuerpo y mente. 

Sin ir más lejos, el otro día estuve toda la mañana (unas 5 horas) tirada en la cama escuchando música, intentaba levantarme pero nada, es como si mi mente luchara por levantarme y ponerme a hacer cosas pero mi cuerpo respondiera con un shhhh tú... relaja. Con otras palabras, "el arte de no hacer nada", esta es una frase que se utiliza mucho en Italia como recordatorio de la importancia del descanso. Pero, ¿cómo de lejos podemos llevar este dicho? 

Contamos con un estilo de vida que consiste en no parar, cada persona está a un nivel diferente, pero en general el nivel de estrés en la sociedad está disparado. Como solución, cuando te quejas es probable que te respondan con el típico "date un respiro", pero lo cierto es que no todo el mundo se puede permitir darse tantos respiros, más que nada porque cuantos más respiros se de uno, más estrés va a acumular, debido a que las tareas siguen estando ahí, nadie las va a hacer por ti. 

En este instante me paro a pensar y me digo -vale Alejandra necesitamos descansos -pero no sirven de nada esos descansos si vas a estar en el sofá diciéndote debería de estar haciendo tal cosa, ahora podría aprovechar para salir a arreglar tal...Ese es el problema de la sociedad Occidental, que no sabemos parar ni cuando paramos. Ante esta situación, opino que el mejor remedio es darse menos parones, pues menos muchas veces es más, de esta manera nos sentiremos merecedores de calma y a la par tendremos nuestros objetivos en marcha.

Ahora bien, continuando con la siguiente situación que no considero procrastinación, contamos con posponer haceres por una emergencia. Con emergencia no tiene porqué ocurrir una desgracia...lo mismo tienes que hacer yoga pero te duele la muñeca, pues lo más racional es posponer el yoga para cuando se te haya pasando el dolor. Parece una tontería lo que acabo de escribir, pero para las personas con complejo de perfeccionistas nos aterra la palabra "posponer".


Si bien es cierto que es una rutina de éxito el tener claro desde la noche anterior cada cosa que debes hacer al día siguiente (sin ir al extremo de "tengo que comer"), el futuro es incierto y no te tienes que regir por un horario exacto, ya que no se ve realista. Lo mismo ocurre con los hábitos, ahora en año nuevo queremos forjar nuevas rutinas y si fallamos un día a tirar todo a la basura, ¿es en serio? Cuando escucho eso pienso...tan poca fuerza de voluntad tienes que estabas buscando la mínima excusa para progresar y quedarte estancado donde estás. 
En definitiva, tenemos que trabajar menos desde el esfuerzo y más desde el corazón, y con esto no me refiero a romantizarlo (que también sirve pero lo dejamos mejor para otra entrada), sino recordarnos el porqué empezamos a construir algo. Tener presente el objetivo final puede servir de motivación. 

 

EL TIEMPO

La mayoría de personas cuentan con que tienen toda una vida por delante para conseguir sus sueños, pero no es así. Tendríamos que tener normalizada la muerte, es prácticamente lo más natural que tenemos y lo que más miedo da. 

Dejando esto de lado, el punto al que quiero llegar es: dejemos de tomar la excusa de "todavía hay tiempo", porque nunca va a ser el momento perfecto, está bien posponer como hemos comentado antes en ocasiones puntuales, pero hay que ser cautelosos porque siempre vamos a tener excusas para no hacer algo. Procrastinación no significa simplemente posponer algo, sino posponerlo irracionalmente, con esto me refiero a que creemos que esa dilación nos va a exigir demasiado de nosotros mismos y lo posponemos para cuando nos sintamos preparados. Sin embargo, la realidad es que nunca vamos a estar preparados, siempre van a hacer excusas y lo sabemos; cada vez que procrastinamos sabemos que estamos actuando en contra de lo que nos conviene.

ORIGEN DE LA PROCRASTINACIÓN

Pychyl, un doctor en psicología, afirma que la procrastinación es la decisión de ir por el camino fácil y autoconvencernos de lo siguiente: si comienzo este proyecto a largo plazo va a haber más trabajo seguro, y partiendo de la base que me puede salir mal, mejor me quedo sin intentarlo y así no me juego nada. 

Aclara que nace de una incapacidad de controlar nuestras emociones e impulsos. "Cuando procrastinamos, estamos tratando de mejorar nuestro estado de ánimo evitando hacer algo que nos parece desagradable", señala. "Es parecido a emborracharse o comer para consolarse: es una estrategia que nos hace sentir mejor al distraernos con un placer de corto plazo y olvidándonos del problema".

Por otro lado, prepárate porque voy a soltar la típica excusa...y es que es muy tentador no hacer nada. A mi ahora me suena el móvil, voy a ver quién me ha escrito, salgo de Whatssapp y veo el icono de TikTok mirándome con cara de deseo...hay que tener mucho autocontrol para no distraerse.


¿QUÉ PODEMOS HACER PARA IMPULSARNOS A TOMAR ACCIÓN?

Para finalizar, tras este tostón que te acabo de soltar, ¿qué podemos hacer para procrastinar menos?

1. Une la tarea que no consigues cumplir con otra que ya tengas. Por ponerte un ejemplo, imagínate que quieres empezar a cuidarte la cara y ponerte cremas, pues bien, una buena opción sería aprovechar la oportunidad justo después de lavarte los dientes, porque ya que fuiste para el baño pues aprovechas y te lavas la cara. 

2. Conéctate con tu yo del futuro. Piensa en el marrón que te va a caer si no te quitas de encima lo que tienes que hacer, pasa con dejar el estudio a última hora y creo que no hace falta que explique en qué estado mental acabamos cuando lo dejamos todo para la noche anterior... 

3. ¿Cuál es la meta final? Lo hemos nombrado antes, pero por si acaso viniste especialmente a por este apartado, te refresco que hay que mirar más por nosotros y recordarnos qué conseguiremos a cambio del esfuerzo, o por otra parte, qué problema evadiremos si tomamos acción.

4. Metas pequeñas. No empieces una casa por el tejado, porque lo único que crea es que te agobies, que no sepas por donde empezar y termines por rendirte apenas empezar. Ponte metas pequeñas que no te intimiden ni te resulten desagradables. 

¿Y tú? ¿Qué haces para impulsarte a tomar acción? Yo apunté las que a mí me han servido hasta el día de hoy, pero estoy segura que hay miles de formas más. Espero que te haya servido esta entrada como reflexión, muchas gracias por dedicar tu tiempo a esta lectura, que tengas un lindo día y nos vemos la semana que viene. 💕


 












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